lunes, 18 de agosto de 2008

El ministro de Gobierno y Policía, Fernando Bustamante (en la "foto", a la derecha del auto. Hemos realizado una imagen ficticia para proteger su verdadero rostro... que es peor) anunció que se prohibirá la transmisión de imágenes de muertos y heridos en accidentes para respetar la privacidad... del muerto. ¡Y a los policías que permitan hacer tomas se los sancionará muy drásticamente! ¡Púchicas! Casi que los bañan en sangre y les convierten en víctimas de otro accidente sangriento. Y ahí sí que no podríamos hacerles ninguna toma.
Si bien compartimos el rechazo al morbo de la crónica roja, al mismo tiempo es sorprendente lo antojadizo y difuso que resulta esta orden, pues no se especifica si se prohibe en general las imágenes de accidentados y muertos o si se podrán hacer planos generales. ¿Lo que se prohibe son los close up al rostro del muerto? ¿No podríamos evitar todo esto si se pixela la imagen. ¿Qué pasará en las fiestas de Quito cuando un torero sea embestido por el toro? ¿Se prohibirá también aquella imagen? ¿O el camarógrafo tendrá que decir Ooooooleeee y mover la cámara con movimiento de verónica?
En fin, pero lo más gracioso es que uno de los objetivos de limitar la crónica roja -según confesión de ellos mismos- es disminuir... la percepción de inseguridad que existe en la población. ¿No son geniales?
Ahhh... me olvidaba. Lo de los estudiantes de la Católica se refiere al hecho reprochable que protagonizó el presidente cuando -ante los gritos de protesta de estudiantes opositores a Correa- dijo a sus seguidores, que también se encontraban afuera, que "les enseñaran a esos majaderos de afuera lo que es ser democráticos...".

2 comentarios:

Libre Pais dijo...

No se puede mentir de esa manera.
Vean con sus propios ojos y saquen sus propias conclusiones.

Parte 1
http://www.youtube.com/watch?v=1Cq8HgSwWtA

Parte 2
http://www.youtube.com/watch?v=uh6MtSlq1wg

BONIL dijo...

Estimado LIBRE PAIS, no sé si te refieres a mí cuando dices que "no se puede mentir de esa manera". Quizá me esté tomando el duelo gratuitamente, pero igualmente comento. He visto la cadena del gobierno respecto a este hecho y creo con toda sinceridad que hay manipulación informativa como la hay del otro lado. Dilucidar quién fue que prendió la mecha aquel día sería resbalar en un error, caer en una trampa que nos despiste del origen principal de esta violencia verbal, gestual y quizá física. Hay quienes piensan que se debe a que este gobierno está "acabando con los privilegios de la oligarquía" y por eso reaccionan con violencia. Otros creen que es el presidente quien genera permanentemente un clima de violencia verbal y de beligerancia inútil.
Para mí, lo medular aquí es el ejercicio de la intolerancia, que en manos del presidente se vuelve palabras mayores. ¿Cómo podemos callarnos y aceptar la actitud permanente de Correa de vetar, descalificar, vejar y estigmatizar a todo aquel que exprese (con argumentos o sin ellos)desacuerdo y cuestionamientos a su proceder! El más mínimo asomo de crítica debe ser inmediatamente exterminado, el más incipiente cuestionamiento debe ser aniquilado, el mínimo brote de oposición... ¡cortado de raíz! ¿Nos causa repulsa la violencia verbal de los estudiantes opositores? Claro que sí. Por eso mismo nos causa rechazo cuando Correa socializa un comportamiento exacto...