En resumen, cuando usted tenga una papa caliente como esta, haga lo siguiente.
1.- Quédese calladito en las redes sociales
2.- Diga luego que ya el mundo se enterará de la verdad
3.- Llame urgentemente al plagiado, al tiempo que advierte al mundo que sí tenían un acuerdo.
4.- Con dineros de un medio público contrate los servicios profesionales del caricaturista, regatee un poco pero finalmente subsane el error.
5.- No olvide en el camino recordar que los corruptos son los de la prensa privada, los "odiadores", los "sufridores". Que el periodismo público es el ejemplo que debe seguir el resto de la prensa ecuatoriana.
Amigos, es posible que el director de EL TELEGRAFO no haya conocido directamente del caso. Es posible, puede ser. Y hasta podría sentir lástima de la vergüenza que deben estar pasando si no fuera por la arrogancia en no responder, no ser transparente y aceptar un error. Lo que pasa es que son perfectos, infalibles y ahí es cuando da ganas de hacerles cargamontón, solo que ahí seríamos nosotros quienes ya les estaríamos...COPIANDO a ellos.